¿Cuál es el grado de discapacidad por un infarto?
El grado de discapacidad por las secuelas de un infarto dependerá de la gravedad de las secuelas.
Afortunadamente la mayoría de las personas que sufren un infarto pueden retomar su vida con normalidad. Por este motivo, un infarto no complicado no otorga ningún grado de discapacidad.
Sin embargo, existen dos principales situaciones en las que el infarto deja secuelas graves:
- Insuficiencia cardíaca: La insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica limitante, ya que el corazón no puede bombear sangre suficiente, con riesgo de encharcar los pulmones si se fuerza. Esto impide llevar una vida normal, ya no solo en el trabajo, sino que limita mucho las actividades cotidianas. Existen varios grados de insuficiencia cardíaca, cada uno de ellos otorga un nivel de discapacidad progresivamente mayor. Grados muy avanzados pueden condicionar una incapacidad total permanente.
- Daño cerebral: Si el infarto provocó una parada cardíaca, el cerebro puede sufrir por la falta de riego sanguíneo y producirse daño neurológico, quedando distintos grados de discapacidad. Algunas personas se recuperan por completo, otras presentan ciertas dificultades intelectuales y algunas quedan incluso en estado vegetal. Según el daño, se consideran diferentes grados de discapacidad.
Como conclusión, un infarto no complicado no da ningún grado de discapacidad, pero sus complicaciones si pueden otorgarlo.